Y llegó el Centenario esperado. He visto muchos homenajes nacionales y particulares también. Nosotros a tiempo hicimos el nuestro, el homenaje ideológico y cultural. Pero somos conscientes de que Fidel merece un homenaje permanente de trabajo, de continuación de su obra socialista y comunista.

Por Rafael Plá León.
Tenemos que afinar la inteligencia para aprovechar las olas de los tiempos actuales para que con el estímulo al emprendimiento privado no se entierre lo socialista que beneficia a todos. Se deben aprovechar los homenajes para dejar claro que lo que fundó Fidel dejó la huella de un humanismo que difícilmente pueda enterrarse por el consumismo del capital sin estremecer todos los cimientos sociales. La huella del Comandante quedará siempre para alertar a los valientes que edifican en cooperación y para asustar a los cobardes que prefieren asumir el mercado como “lo natural”, cuando la propia naturaleza humana está en buscar a su semejante en el trabajo codo a codo.
Larga vida a Fidel Castro. Que su espíritu vuele como el fantasma del comunismo asusta al mundo burgués.
